martes, 13 de julio de 2010

El secreto mejor guardado

Bien después de mucho tiempo sin escribir en mi blog me ha llegado la idea de comentar un tema que se relaciona mucho con mi carrera, debido a que se trata de una enfermedad mental, y bueno imagino que muchos han tenido contacto con este tipo de patología ya que desafortunadamente cada vez más personas son víctimas de esta enfermedad llamada Bulimia y quizá no son ustedes quienes la padecen, pero si una amiga(o), familiar o incluso su pareja.

Pues bien a continuación nos adentraremos a la mentalidad de un bulímico, con el fin de entender mejor el porque de sus síntomas que nos parecen tan absurdos o "tonterías".

Para empezar definiremos lo que es un trastorno alimenticio: Un trastorno alimenticio se caracterizan por patrones de comidas anormales y distorsiones cognitivas, es decir, creencias que uno tiene relacionadas con la comida y con el peso. Frente a estas creencias algunas personas pueden restringirse en exceso, vomitar o cambiar indebidamente sus hábitos alimenticios. Los trastornos alimentarios generan, en otras palabras, una verdadera realidad paralela: jóvenes y adultos que no creen estar enfermos y nunca se sienten suficientemente flacos.

Las personas que padecen bulimia son incapaces de dominar los impulsos que les llevan a comer, pero el sentimiento de culpa y vergüenza tras ingerir muchos alimentos les lleva a una purga (vómitos autoinducidos o empleo de laxantes o diuréticos o ambos), regímenes rigurosos o ejercicio excesivo para contrarrestar los efectos de las abundantes comidas.

Los trastornos alimentarios son una manifestación de una realidad interior profunda, que tiene una dimensión humana y social. Es un signo venido del fondo del ser que necesita tomar conciencia carnal, es decir: No se trata únicamente de un problema que le da a niñas vanidosas o ridículas que pretenden perder peso de forma "fácil" si no que es un conflicto que tiene raíz en un dolor emocional muy fuerte que no puede ser expresado y que encuentra en el cuerpo una herramienta para pedir ayuda a gritos.


Debemos entender que la Bulimia es una enfermedad mental, y no un estilo de vida como muchas o muchos dicen por ahí y por o general se considera el "secreto mejor guardado" porque la persona bulímica puede ocultar su condición por mucho tiempo debido a que una paciente con este trastorno no tiende a ser extremadamente delgada como una anoréxica, digamos que sus signos no son tan visibles, incluso pueden tener un peso normal o sobrepeso.

La persona con este problema normalmente no intenta simplemente llamar la atención como muchos creen, quienes los rodean no entienden como a pesar del deterioro físico y emocional siguen inmersos en los síntomas que los enferman y avergüenzan, en realidad es un círculo vicioso, como si se fuera adicto al alcohol o a una droga. Se realiza una conducta que de antemano se sabe que es anormal, por lo que por lo regular se hace a escondidas, se siente placer seguido por culpa y repulsión, lo que los lleva a purgarse, sintiendo nuevamente vergüenza pero tranquilidad a la vez al haber sacado de ellos el malestar. Muchos refieren que al expulsar la comida sienten como si expulsaran sus problemas o emociones negativas, pensamiento similar al de un drogadicto que cree que al doparse sus problemas se le olvidarán o se solucionarán. Nada más alejado de la realidad.

Es importante comprender que la persona tiene una distorsión, un problema emocional que impide que vea la realidad claramente, por lo que es necesario tener tolerancia y brindar apoyo a la persona enferma porque muchas veces sucede que quienes la rodean se desesperan al ver que la persona no "avanza" y sienten que no pone de su parte para superar el trastorno, pero no es una enfermedad que se quite de una semana a otra como la gripa, si no que requiere de esfuerzo diario, de lucha constante y de un contacto fuerte con sus propias emociones y el manejo adecuado de estas.

Jamás se debe comentar con la persona que sus temores, pensamientos o ideas aunque sean muy ilógicas o absurdas son "tontas" porque la persona se puede llegar a sentir incomprendida y elegir mejor no desahogarse o seguir ocultando su problema, complicando más la situación.


Tratamiento: Las dos aproximaciones al tratamiento son la psicoterapia y los fármacos. Es mejor que la psicoterapia la realice un terapeuta con experiencia en alteraciones del apetito, pudiendo resultar muy eficaz. Un fármaco antidepresivo a menudo puede ayudar a controlar la bulimia nerviosa, incluso cuando la persona no parece deprimida, pero el trastorno puede reaparecer al interrumpirse la administración del fármaco.

En virtud de la gravedad se puede recurrir a un tratamiento ambulatorio o a la hospitalización. En primer lugar se trata de evitar los vómitos, normalizar el funcionamiento metabólico del enfermo, se impone una dieta equilibrada y nuevos hábitos alimenticios. Junto a este tratamiento, encauzado hacia la recuperación física, se desarrolla el tratamiento psicológico con el fin de reestructurar las ideas racionales y corregir la percepción errónea que el paciente tiene de su propio cuerpo. El tratamiento también implica la colaboración de la familia, ya que en ocasiones el factor que desencadena la enfermedad se encuentra en su seno. La curación de la bulimia se alcanza en el 40 por ciento de los casos, si bien es una enfermedad intermitente que tiende a cronificarse. La mortalidad en esta enfermedad supera a la de la anorexia debido a las complicaciones derivadas de los vómitos y el uso de purgativos.



martes, 8 de junio de 2010

Resurrect Me - Omar Afuni

Resurrect Me (EP)

Antes que nada una gran disculpa por no subir nuevas entradas tan seguido, pero con el trabajo, maestría y diversión también ¿porque no? pues ya no me queda mucho tiempo, pero quise pasar a compartir el talento de Omar Afuni.

Y ¿quien es Omar Afuni? es un cantante de Jordania, que busca triunfar en la música y sacar su disco debut. Para muestra de su talento, el chico estrenó ayer su primer sencillo, cantado, escrito y producido por el mismo.

Inicialmente lo descubrí porque grababa covers de cantantes que adoro, como Christina Aguilera, Lady Gaga, entre otras y al estar siempre al pendiente de su canal de youtube descubrí que al fin está grabando música propia!!! Bien por el porque canta hermoso!!!

Aquí les dejo un video para que escuchen su canción, visiten su página
http://www.omarafuni.com desde donde podrán descargar su sencillo en distintas versiones. Saludos


jueves, 20 de mayo de 2010

Feliz día del psicólogo!!! (20 de Mayo)

Hola!!! después de un largo rato sin postear nada por exceso de tareas y trabajo, regreso!!! Saludos!!!

Feliz día a todos mis colegas!!! En especial a quienes compartieron conmigo los años universitarios, los cuales fueron geniales; cuantos momentos de risa, de llanto, de enojo, de alegrías, de estrés, de relax, etc.

Brindemos por una de las carreras más lindas que hay y por los momentos curiosos que a todos nos ha tocado vivir, como el estar en algún lugar donde se enteren que eres psicólogo y te comenten: "a ver psicoanalízame" o, "¿con solo verme me puedes decir como soy verdad?".

Gracias a mi familia por apoyarme durante mi carrera, a mis amigos, a mis compañeros (y amigos tambien sin duda) de la universidad, y a mis grandes maestros que sin ellos no sería lo que soy hoy en día!!!

FELIZ DÍA!!!

martes, 6 de abril de 2010

No todos los amores son iguales Siempre que terminamos una relación nos preguntamos si algún día ese dolor que sentimos podrá marcharse.

Terminar una relación es doloroso, tanto que nos preguntamos si algún día seremos capaces de volver a enamorarnos, si nos lo permitiremos a nosotras mismas, o si realmente llegaremos a volver a confiar en un hombre…

Salir adelante con el corazón herido no es tarea fácil.

Después de una ruptura todo parece detenerse… Pero en realidad la vida sigue, y el tiempo hace sus cosas y podemos incluso llegar a enamorarnos nuevamente, a tener un nuevo amor.

Pero cuando nos volvemos a enamorar no podemos esperar lo mismo que lo anterior, y menos aún si ambos vienen saliendo de una relación anterior. No todos los amores son iguales, no siempre se ama de la misma manera, todo cambia, todo es diferente. Las nuevas relaciones se empiezan muy tímidamente porque ya no se desea caer como la vez anterior, ahora lo pensamos más, vamos caminando el día a día tratando de volver amar, de volver a confiar, porque el amor sin confianza no es bonito, pero…

¿Cómo se hace para volver a confiar?

Sólo tú lo puedes manejar, evita caer en los mismos errores del pasado y no trates de compararle con lo anterior, todo es diferente, es otra persona, intenta ir conociendo sus gustos, sus defectos, sus buenas actitudes… en realidad, para que una nueva relación funcione, hay que abrirse al amor, a tratar de intentar nuevos caminos que nos conduzcan a la relación casi perfecta, porque no existe lo perfecto en nada y nadie, pero podemos intentarlo sin temor.

¿Merece la pena volver a amar y acabar siendo vulnerables una vez más?

Todos tenemos derecho a ser felices, tú también. Y aunque en el pasado las cosas no te fuesen bien, aunque te rompiesen el corazón… hay que ser felices, y para ello hay que permitirse tener un corazón lleno de amor.

Si has salido de una relación que te ha dejado marcada, dudando del amor en si, igualmente debes intentar volver a amar. Hay amores muy intensos, amores que nos hacen cometer errores muy graves. Ahora sabes que quien un día pensaste que estaría contigo por siempre, no lo está, ni lo estará. Has aprendido que las relaciones no siempre son como las soñamos y esperamos, que te pueden defraudar e incluso romper el corazón. Pero eso no debe ser escusa para no volver a amar sino para lo contrario, para disfrutar de los momentos en los que sí vivimos ese sentimiento tan bonito que es el amor.

Concédete pues, otra oportunidad a ti misma; no una oportunidad a los hombres sino a ti misma… ¡la oportunidad de vivir con amor en el corazón! La oportunidad de amar, la oportunidad de volver a creer en el amor, el sentimiento más bonito que el ser humano puede tener. En el amor todo lo malo queda de lado para dar paso a sacar lo mejor de nosotras mismas. ¡Concédete otra oportunidad para amar y ser amada!

Nunca demos por sentado que nos aman, por ello esforcémonos para que nos amen más. Esto se puede hacer como un trabajo diario, tomándolo con agrado y buen humor. Esfuérzate en superar los problemas juntos, en darle a tu pareja un voto de confianza… y a ti misma también.

No todos los amores tienen que terminar mal. Si hasta el día de hoy no te han salido bien las relaciones no pierdas la esperanza y la confianza, simplemente aún no ha llegado tu tiempo, pero recuerda que todo en la vida su tiempo y su lugar. Ten la seguridad de que a ti llegará todo aquello que esperas en la vida.

Mientras te llega el amor verdadero, no te sientes a esperar, haz cosas que te ayuden a realizarte como persona. Recuerda que tanto a los hombres como a las mujeres nos gustan las personas seguras en si mimas. Que cuando piensen en ti piensen en alguien con quien se puede contar, en una mujer única, trabajadora y capaz de resolver los problemas que la vida nos presenta a diario.

No hay nada más atractivo para un hombre que ver y sentir a su lado a una mujer segura de si misma, segura de lo que tiene y de lo que es capaz de inspirar.

Ten confianza en ti misma, eres capaz de hacer despertar el más bello sentimiento en la otra persona, no porque un relación fracasase todas están hechas para fracasar, no es así. Date una oportunidad, es posible volver a amar, y quizás la próxima vez sea mucho mejor que la vez anterior.

Cuando se tiene amor hay que saber cuidarlo, requiere de muchos cuidados como si de una planta se tratase. Cuando se tiene el amor se tiene algo de gran valor, por ello nunca te canses de decir “te quiero” porque para que así cada amanecer sea como el primer día del resto de nuestras vidas…

No todos los amores son iguales… el próximo puede ser el que estabas esperando y que por un momento pensaste que nunca llegaría.

lunes, 29 de marzo de 2010

Te di...

Te di- Mariana Vega

Te di mi mejor momento, ese que no pasa lento
El que ya se termino
Te di todo de mi tiempo, yo me quede con los restos
Del minuto que sobro

Si me han bajado del cielo no te puedo culpa a ti
Y si ya no tengo nada fue porque todo te di
Ya no tengo nada que decir

Y quiero tener mis alas de nuevo
Quiero todo lo que di
Y quiero despegar mis pies de este suelo
Quiero volver a vivir

Te di mi mejor sonrisa aunque doliera fingirla
Para verte sonreír
Regale mi nombre al viento para ser parte del tuyo
Y olvidarme que existí

Si me han bajado del cielo no te puedo culpa a ti
Y si ya no tengo nada fue porque todo te di
Ya no tengo nada que decir

Y quiero tener mis alas de nuevo
Quiero todo lo que di
Y quiero despegar mis pies de este suelo
Quiero volver a vivir

Te di mi mejor momento
Yo me quede con los restos del minuto que sobro

Y quiero tener mis alas de nuevo
Quiero todo lo que di
Y quiero despegar mis pies de este suelo
Quiero volver a vivir

Soledad

Los psicólogos consideramos que alguien está solo cuando no mantiene comunicación con otras personas o cuando percibe que sus relaciones sociales no son satisfactorias.

Tres características definen la soledad: es el resultado de relaciones sociales deficientes, constituye una experiencia subjetiva ya que uno puede estar solo sin sentirse solo o sentirse solo cuando se encuentra en grupo; y, por último, resulta desagradable y puede llegar a generar angustia.

La soledad, salvo excepciones, es una experiencia indeseada similar a la depresión y la ansiedad. Es distinta del aislamiento social, y refleja una percepción del individuo respecto a su red de relaciones sociales, bien porque esta red es escasa o porque la relación es insatisfactoria o demasiado superficial. Se distingue dos tipos de soledad: la emocional, o ausencia de una relación intensa con otra persona que nos produzca satisfacción y seguridad, y la social, que supone la no pertenencia a un grupo que ayude al individuo a compartir intereses y preocupaciones. Parece, por otro lado, que la soledad está relacionada con la capacidad de las personas para manifestar sus sentimientos y opiniones.

Hay dos tipos de soledad: la personal (ausencia de una relación íntima con alguien) y la social (carencia de amistades)

Cuando nuestra habilidad para relacionarnos es deficiente, aumenta la probabilidad de que nos quedemos solos ya que las relaciones que mantenemos son menos entusiastas y empáticas. En general, las personas con problemas de neurosis se muestran convencidas de que no resultan amables ni dignas de ser apreciadas, y rechazan cualquier tipo de amigos potenciales con el objetivo de protegerse a sí mismos del posible rechazo. La soledad esta muy relacionada con la pérdida de relaciones con ese conjunto de personas significativas en la vida del individuo y con las que se interactúa de forma regular. La definición más común de soledad es la de carencia de compañía y que se tiende a vincularla con estados de tristeza, desamor y negatividad, obviando los beneficios que una soledad ocasional y deseada puede reportar.

La ausencia de un ser querido

Cuando (por separación en la pareja, fallecimiento de un ser querido u otra causa) desaparece de nuestra vida alguien a quien hemos amado o que ocupaba un espacio estelar en nuestra cotidianeidad, nos invade una particular sensación de soledad, un vacío, una nada enmudecida que nos sume en la tristeza y la desesperanza. Hemos de sobrellevar la dolorosa percepción de horfandad, de ausencia de una persona insustituible. Nos vemos perdidos y sin referencias en las que antes nos apoyábamos para afrontar la vida.

Somos seres sociales que necesitamos de los demás para hacernos a nosotros mismos. Y no sólo para cubrir nuestras necesidades de afecto y desarrollo personal, sino también para afianzar y revalidar nuestra autoestima, ya que ésta se genera cada día en la interrelación con las personas que nos rodean.

La pérdida es irreemplazable pero no debe ser irreparable. Ese hueco o, mejor, su silueta, quedará ahí pero si nos permitimos sentir la tristeza y nos proponemos superarla a base de confianza en nosotros mismos, podremos reunir fuerzas para establecer nuevas relaciones que cubran al menos parcialmente ese déficit de amor que la ausencia del ser querido ha causado. Hemos de intentar que la carencia de esa persona no se convierta en una carencia general de relaciones. Esta soledad es dolorosa, pero puede convertirse en positiva si la interpretamos como oportunidad para aprender a vivir el dolor sin quedarnos bloqueados. Y para generar recursos y habilidades para continuar transitando satisfactoriamente por la vida. Debemos interiorizar y controlar el dolor, sabiéndolo parte inherente a la vida, aprendiendo a no temerlo y a no mantenernos al margen del sufrimiento como si de una debilidad o incapacidad se tratara. Quien sabe salir del dolor está preparado para disfrutarla la plenitud en momentos venideros.

La soledad social

La de quien apenas habla más que con su familia, sus compañeros de trabajo y sus vecinos es una soledad muy común en este mundo nuestro. Nos sentimos incapaces de contactar con un mínimo de confianza con quienes nos rodean, tememos miedo que nos hagan o nos rechacen. Plantamos un muro a nuestro alrededor, nos encerramos en nuestra pequeña célula (en ocasiones, incluso unipersonal) y vivimos el vacío que nosotros mismos creamos y que justificamos con planteamientos como "no me entienden", "la gente sólo quiere hacerte daño", "para lo único que les interesas es para sacarte algo", "cada vez que confías en alguien, te llevas una puñalada". Si la soledad es deseada nada hay que objetar, aunque la situación entraña peligro: el ser humano es social por naturaleza y una red de amigos con la que compartir aficiones, preocupaciones y anhelos es un cimiento difícilmente sustituible para asentar una vida feliz. Es una meta difícil y las estructuras y hábitos sociales de nuestra civilización frenan este empeño de hacer y mantener amistades, pero merece la pena empeñar lo mejor de nosotros en el intento.

Esa soledad no deseada puede convertirse en angustia, si bien algunos se acostumbran a vivir solos. Se revestirá esta actitud de una apariencia de fortaleza, autosuficiencia, agresividad o timidez. Y todo, para esconder la inseguridad y el miedo a que no se nos quiera o no se nos respete.

Hay también otras soledades indeseadas, como esas a las que se ven abocadas personas mayores, amas de casa, o quienes muestran una orientación sexual no convencional, o quienes sufren ciertas enfermedades, incapacidades físicas o psicológicas o imperfecciones estéticas.

Un estado transitorio, nada más

La soledad es una situación que hemos de aspirar a convertir en transitoria y que conviene percibir como no forzosamente traumática. Podemos mutarla en momento de reflexión, de conocernos a fondo y de encontrarnos sinceramente con nuestra propia identidad. Hay un tiempo para comunicarnos con los demás y otro (que necesita de la soledad) para establecer contacto con lo más profundo de nosotros mismos. Hemos de "hablar" con nuestros miedos, no podemos ignorarlos ni quedarnos bloqueados por ellos. Es conveniente que, en ocasiones, optemos por la soledad. En suma, equilibremos los momentos en que nos expresamos y atendemos a otros, y los que dedicamos a pensar, en soledad, en nuestras propias cosas.

Vencer la soledad no deseada: unos pasos útiles

  1. Diagnóstico: qué tipo de soledad es la que estamos sufriendo y a qué circunstancias se debe.
  2. Conocernos bien. Dejemos a un lado el miedo a mirar dentro de nosotros, y afrontemos la necesidad de saber cómo somos: nuestras ilusiones y ambiciones, limitaciones y miedos, quién quiero ser, cómo me ven, cómo me veo...
  3. Fuera la timidez. Tomemos la iniciativa para conseguir nuevas relaciones. Establezcamos qué personas nos interesan, y elaboremos una estrategia para contactar con ellas.
  4. No hay nada que perder. El miedo al rechazo es un freno para entablar nuevas amistades o amores. El objetivo es importante, no nos andemos con remilgos.
  5. Sin victimismos. El mundo resulta en ocasiones cruel, vulgar y materialista, de acuerdo. Pero seguro que hay otras personas que pueden estar deseando conocer a alguien como nosotros.
  6. Encerrarnos en nosotros mismos es reconocer la derrota. A la mayorìa la soledad nos hace daño, y nos sienta mejor tener con quién hablar, intimar y a quién querer.
  7. No somos tan raros como a veces pensamos. No hay más que hablar en profundidad y confianza con cualquier persona para comprobarlo. Podemos "llenar" a más gente de la que creemos y nos pueden resultar atractivas muchas personas que tenemos muy cerca.

domingo, 21 de marzo de 2010

La primavera!!!

Bueno finalmente la primavera está aquí!!! Una época en la que vemos todo renacer y florecer y precisamente por eso me encanta esta estación (quitando el mugroso calor que no es totalmente de mi agrado), es una buena época para animarnos al igual que la naturaleza, a renacer, a dejar atrás temores, traumas, tristezas y proponernos tener una vida más alegre, a disfrutarla plenamente, que a fin de cuentas para eso estamos aqui!!! Los cambios algunas veces son complicados o provocan miedo, pero no hay mal que por bien no venga asi que animense a darle a su vida un giro de 360 grados!!!

¿Por qué reverdece el alma y se despierta la pasión? A la mitad de la humanidad le cambiará el humor. Los misterios que encierra este día El alma se sincroniza con el acercamiento del Sol a la Tierra y, junto con el cambio que experimenta la propia Naturaleza, el hombre se siente renacer. El grado de celebración, esperanza y optimismo dependerá del mito en que se elija vivir; pero todos, por opción u omisión, le dan a la primavera un lugar de relevancia.


La semántica afirma que la primavera es una primera-vista de algo y la simbología –sobre todo la psicológica- lo traduce así: ver con nuevos ojos, rever, renovarse, renacer. La humanidad moderna adoptó el inicio de la Primavera como una oportunidad de cambio, de alcanzar la felicidad.

Cada 21 de Marzo la mitad del mundo florece y a la mitad de la humanidad le cambia el humor.

Antonio Vivaldi bautizó “Primavera” al primer movimiento de “Las cuatro estaciones”, a una de sus más excelsas obras. Sandro Boticcelli la retrató magistralmente en los albores del Renacimiento. Homero hizo emerger de la mitología griega a Perséfone, la causante del reverdecer la tierra, y el cristianismo logró imponer la primavera como la estación de la resurrección de Cristo, más allá de que en medio mundo celebre las Pascuas durante el otoño.


¿Qué misterio envuelve a esta estación que eleva la expectativa de la humanidad? Es preciso recordar que la bella primavera es entregada a la tierra por el invierno, que real y simbólicamente es en todo el mundo sinónimo de oscuridad, encierro y frío.

Los primeros calores que produce la traslación del planeta hacen que las bajas temperaturas mermen y que sus habitantes salgan al sol. Ese sacudón de la modorra invernal produce una sensación de libertad y bienestar.

Sin embargo, los griegos creían en un misterio mayor. Las diosas Démeter y Perséfone representaban para ellos los poderes de la naturaleza, su transformación y la emergencia cíclica. En la antigua Grecia, el primer día de la primavera era el día en que Perséfone, prisionera bajo tierra durante seis meses, volvía al regazo de Deméter, su madre.

En las culturas indígenas de América, la llegada del nuevo ciclo climático que hoy conocemos como primavera era celebrado durante días. El reverdecer de la tierra señalaba la llegada de las cosechas y con ellas el sustento de toda la sociedad.

El sentido de brotar junto con la naturaleza fue enaltecido por Mahoma, quien sostenía que “no hay gota en los mares, ni fruto en los árboles, ni planta en la tierra que no tenga en cada semilla un ángel que cuide de ella".

La primavera está entonces ligada a lo sagrado y protegida por los guardianes de Dios para que al hombre no le falte el sustento.

Para algunos pueblos eslavos y escandinavos, por ejemplo, los templos consagrados a sus dioses eran bosques, lagos y árboles sagrados, pero todos celebraban festivales que podían durar semanas porque para todos los pueblos la primavera siempre era algo festivo.

Más cerca de la modernidad, los primitivos cristianos tomaron la celebración pagana de la primavera como fecha anual para rememorar la muerte y resurrección de Cristo. El Easter, como se lo conoce en las culturas nórdicas -y que viene de Eastra o primavera-, era celebrado con anterioridad pero fue tomado por los cristianos para conmemorar la Pascua o muerte y resurrección de Jesús.

Los cristianos vieron la gran similitud entre el ciclo anual de las estaciones, la simbología de la primavera (el renacer de una nueva vida después del invierno) y la celebración pagana de la primavera, y la asociaron a la muerte (invierno) y resurrección de Cristo (nacimiento hacia una nueva vida).

Este despertar a un nuevo mundo era celebrado también por los fenicios, quienes le rendían homenaje a Astarté, mientras que en la India la hacedora del milagro del florecimiento era la diosa Kali.


Inspiración, filosofía, arte y revolución


Como iniciadora de nuevos ciclos, la primavera está asociada también a la diosa Afrodita, la deidad del amor.

El despertar a la vida es también el despertar a la pasión y la creatividad que ella conlleva. Decenas de artistas ofrendaron a la primavera sus mejores obras y más allá de los clásicos citados encontramos en las poesías de Gabriela Mistral (Doña primavera), Antonio Machado (La primavera besaba) y Gustavo Adolfo Bécquer (Volrerán las oscuras golondrinas), y pinturas de Francisco Goya o Danes Jordi, verdaderos tributos a la estación del amor.

También el filósofo alemán Emanuel Kant había descubierto en la Primavera el origen de la vida y rendía un tributo casi obsesivo a la estación. Decía que en el mundo, como gigantesco juicio analítico, el único que ha quedado de todos los sueños de la ciencia, es de la misma índole que el mito cósmico que asociaba los acontecimientos de la primavera y del otoño con el rapto de Perséfone.

Para Kant, el origen el rapto de la diosa formaba una unidad inmediata con la muerte de la naturaleza. Se repetía cada otoño, e incluso la repetición no constituía una serie de acontecimientos separados, sino que cada vez era el mismo. Al consolidarse la conciencia del tiempo, el acontecimiento fue relegado al pasado como único, y se buscó aplacar ritualmente -recurriendo a lo que había acontecido hacía muchísimo- el horror a la muerte en cada ciclo estacional. Así llegaba la primavera.

La ciencia, sin embargo, descubrió que la primavera puede también ser un factor influyente en la sexualidad de un bebé. Según un estudio publicado por la revista británica Human Reproduction, las parejas tienen más posibilidades de concepción de un niño en otoño/invierno y una niña en primavera/verano. La investigación explica que los niños son más débiles que las niñas en el útero materno, y por un mecanismo de la naturaleza, tienen más posibilidades de ser alumbrados durante los meses más cálidos, lo cual les da una mayor probabilidad de supervivencia.

En la otra punta, los intérpretes de sueños afirman que soñar con la primavera augura acontecimientos felices en la vida y es un buen momento para firmar compromisos.